Transformaciones de vida | Fundación Plan en Colombia Pasar al contenido principal

Transformaciones de vida

17 Junio 2016

James-PLAN

James Mosquera conoció a PLAN cuando apenas tenía 6 años y aún vivía con su familia en el municipio de Cértegui en Chocó. Fue en su escuela que James tuvo el primer contacto con la fundación que estaba implementando en la región diversos proyectos en educación, saneamiento y salud, entre otros.

Desde ese momento, James se vinculó a los diferentes proyectos desarrollados por PLAN; él considera que a partir de ahí su vida y la de su familia cambió gracias al apoyo recibido y a la nueva visión del mundo que desarrolló.  “Aprendí que la educación es el mejor camino y que es un medio para lograr una justicia social”, afirmó.

Empoderado de su vida, se concentró en sus estudios, culminó su bachillerato y decidió que quería ir más lejos. Impulsado por el amor de su familia, las ganas de salir adelante lo llevaron a trabajar y estudiar al mismo tiempo para poder alcanzar su sueño de ser Administrador de Empresas. Gracias a su motivación, dedicación y grandes esfuerzos, James se destacó en sus estudios y  por su gran desempeño académico fue becado durante su carrera.

Hoy, a sus 29 años vive en Urabá y se desempeña como Coordinador Académico del colegio Laura Montoya, mientras se sigue preparando en temas matemáticos y educativos. “PLAN me enseñó que con perseverancia y solidaridad se pueden cumplir los sueños y la mayor satisfacción es sentir que soy un ejemplo para los demás”, explicó con orgullo.

James llegó al campo educativo después de varios empleos y ahora apoya a más jóvenes y replica sus conocimientos, porque en PLAN aprendió que una ayuda a tiempo puede cambiar vidas. Actualmente, se concentra en su nueva meta que es hacer una especialización en Finanzas para aplicarla a la educación y así poder seguir ayudando a la niñez y a los jóvenes de Colombia.  “Los objetivos se pueden lograr si tan solo creemos en nosotros mismos. Creo que los jóvenes deben comprometerse más y no dejar de soñar, porque al final la lucha y la perseverancia triunfan; además de la importancia de la educación para nuestro plan de vida”, concluyó.