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Empoderar para eliminar la violencia

25 Noviembre 2016

Hoy es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y para la Fundación PLAN este objetivo hace parte de sus prioridades; por eso trabaja desde hace 8 años en proyectos específicos enfocados al empoderamiento de las  niñas, adolescentes y mujeres de comunidades vulnerables del país para potencializar sus habilidades de liderazgo brindándoles espacios de participación donde puedan desarrollar todo su potencial.

Yasmira, una joven de 14 años de Bayunca, es una de las participantes de los proyectos de PLAN en las comunidades de Cartagena. A sus 14 años, ya tiene definido lo que quiere lograr en la vida, es una adolescente resuelta y consiente de la realidad de su entorno. A través de su compromiso en el proceso y en las actividades con PLAN, ella ha logrado reconocer muchas de sus habilidades y ahora ya es líder en su comunidad y en su colegio porque le gusta representar y ayudar a los suyos.

Yasmira es la tercera de cuatro hermanos, está culminando sus estudios de bachillerato y es una de los 236 adolescentes que hacen parte del proyecto Sobre mi vida, yo tengo el control, que Fundación PLAN implementa en Cartagena, Villanueva y Santa Rosa, con el de Fundación Bolívar Davivienda,  y desde el cual se promocionan los derechos sexuales y reproductivos de niñas, niños y adolescentes, la prevención del embarazo en adolescentes y la construcción de mejores proyectos de vidas, con el objetivo de contribuir a la disminución de la violencia contra las mujeres y propiciar entornos de paz.

“Me parece que Sobre mi vida, yo tengo el control es un proyecto muy interesante, porque  he aprendido que todo ser humano tiene las mismas oportunidades y que cuando uno quiere las cosas, lucha por ellas sin importar lo que se le presente en el camino”, agrega esta adolescente, quien es un ejemplo entre sus compañeros por su liderazgo y apropiación de sus derechos sexuales y reproductivos y por ser constructora de paz.

Yasmira quiere seguir aprendiendo y ayudando a su comunidad, por eso quiere estudiar Medicina y planea crear una fundación para niñas y niños con habilidades artísticas en su natal Bayunca, para transformar sus vidas y evitar que se sigan reproduciendo flagelos como la violencia de género, violencia intrafamiliar, drogadicción y delincuencia en los sectores más vulnerables de esta población donde los índices de inseguridad son elevados.