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Un PLAN de becas que cambia vidas

4 Enero 2018
“Estoy muy agradecida con PLAN y el banco BBVA, antes no me gustaba casi el área de servicio al cliente, pero me he enamorado de esto y ahora quiero seguir estudiando para ser la mejor sommelier”, expresó con mucha alegría Arledis.

Dejar su país atrás, sus sueños y parte de su vida, no fue nada fácil para Arledis, una joven venezolana de 27 años, hija de padres colombianos que llegó hace 2 años a Cartagena en busca de mejores oportunidades y de un sistema de salud que le permitiera traer al mundo a su hija menor.

Inmigrar ha significado para Arledis, tener que afrontar cientos de obstáculos y volver a empezar desde cero. En Venezuela estaba estudiando Enfermería, pero cuando llegó a su nueva ciudad no sabía muy bien por dónde empezar. El barrio que la acogió fue Nelson Mandela, una zona que cuenta con la presencia y el trabajo de Fundación PLAN desde 1999. Gracias a este acompañamiento conoció el proyecto PLAN de Becas BBVA, una alianza entre la Fundación PLAN y el banco BBVA, que busca brindar formación técnica a jóvenes en condiciones de vulnerabilidad y facilitar su acceso a trabajos dignos a 35 personas de Tumaco, 55 de Cartagena y 90 de Sincelejo.

Al enterarse de esta nueva oportunidad para seguir estudiando, Arledis no lo dudó y se inscribió en el proyecto, a través del cual ahora está recibiendo una formación en Salón, Restaurante, Mesa y Bar en el Centro de Formación para el Trabajo (Acceso) que le permitirá después realizar sus prácticas en hoteles y restaurantes que se han sumado a esta iniciativa. Tanto PLAN como el BBVA le apuestan a la educación de los jóvenes porque están convencidos de que hace parte de las soluciones para que puedan transformar sus vidas y alcanzar sus metas.

Aunque su vida no ha sido fácil, hoy en día ya cuenta con la nacionalidad colombiana y su esposo ya se encuentra a su lado, “He tenido que pasar por momentos muy difíciles, en muchas ocasiones no he tenido ni para los pasajes para poder venir a las clases, pero gracias al apoyo psicosocial y a la de mis compañeros quienes me compran los mecatos que llevo para vender, ya estoy a punto de terminar la parte formativa e iniciar mis prácticas”, cuenta.

Arledis se siente agradecida por la formación que está recibiendo porque además de la parte técnica, también recibe otro tipo de materias como neurolingüística, ética, valores y apoyo psicosocial. Aunque aún no ha finalizado su preparación, esta joven inquieta ya está pensando en su próximo paso; le gustaría especializarse para convertirse en experta en vinos y así brindar un excelente servicio a los clientes.